Un estudio reciente encontró que los niveles de vitamina B se agotaban de manera más consistente en los individuos durante los períodos de ejercicio intenso, en comparación con los períodos de descanso, lo que reafirma la necesidad de un consumo regular, especialmente entre las personas activas. Además, la gran mayoría de estas vitaminas se degradan fácilmente durante las etapas de preparación de los alimentos (es decir, la cocción) y, por lo tanto, la ingesta regular a través de suplementos sirve como una fuente más confiable de vitamina B, lo que garantiza que los niveles no alcancen niveles que pongan en riesgo el rendimiento. Un artículo reciente publicado en la Revista Internacional de Nutrición Deportiva y Metabolismo del Ejercicio encontró que las personas activas que carecen de vitamina B pueden tener un peor desempeño durante el ejercicio de alta intensidad y tener una menor capacidad para reparar y desarrollar músculo que el placebo.
Para las personas activas, se descubrió que incluso una deficiencia marginal puede afectar la capacidad del cuerpo para repararse a sí mismo, funcionar de manera eficiente e incluso protegerse de enfermedades.[1] Cuando pensamos en las vitaminas B, vale la pena prestar especial mención a la vitamina B12, que ofrece una multitud de beneficios clave adicionales, que incluyen:
Formación de glóbulos rojos y prevención de la anemia.
La vitamina B12 participa de manera crucial en la formación de glóbulos rojos. Cuando los niveles de vitamina B12 son subóptimos o demasiado bajos, la producción de glóbulos rojos se altera y provoca anemia. Cuando estás anémico, tu cuerpo ya no tiene suficientes glóbulos rojos para transportar oxígeno a tus órganos vitales, lo que puede causar síntomas como fatiga y debilidad.
Apoya la salud ósea y previene la osteoporosis[2] El estado de la vitamina B12 es importante para el mantenimiento de la densidad mineral ósea (DMO). Un estudio examinó la asociación entre la vitamina B12 y la DMO en 2.576 adultos. Los resultados indicaron que los niveles bajos de B12 se asociaron con una DMO significativamente más baja en la cadera y la columna. Además, los estudios clínicos han demostrado que los pacientes con deficiencia de vitamina B12 tienen un mayor riesgo de fractura. Esto refuerza que los niveles bajos de vitamina B12 pueden ser un factor de riesgo de DMO baja.